
¿Por qué el espejo del baño no debería causar una sensación de frío intenso?
¿Alguna vez has entrado en un baño en una mañana helada de enero y has sentido ese frío inmediato? O, peor aún, ¿has pasado cinco minutos limpiando un espejo empañado con una toalla solo para poder ver tu propio rostro?
Decidimos solucionar este problema utilizando tecnología de ondas infrarrojas de corta longitud de onda. La mayoría de los calentadores intentan calentar el aire que te rodea, lo cual lleva mucho tiempo. Nosotros hacemos las cosas de manera diferente: nuestros emisores de infrarrojos envían calor directamente al espejo y a tu piel. Es casi instantáneo. Basta con encender el interruptor, y en unos segundos, la habitación se vuelve acogedora.
El secreto está en el calor.
Para lograr esa sensación de calor instantáneo, utilizamos elementos calefactores de cuarzo. Estos pueden alcanzar temperaturas extremadamente altas sin derretirse, lo que genera un gran flujo de calor.
No los diseñamos para funcionar todo el día. Están pensados para funcionar durante períodos cortos y intensos, perfectos para esos pocos minutos mientras te arreglas. Lo importante es que el calentamiento sea rápido.
¿Qué hay dentro?
En su núcleo se encuentra un filamento de tungsteno dentro de un tubo de cuarzo de alta pureza. Nadie quiere tener una luz demasiado intensa frente a sus ojos mientras se cepilla los dientes, así que agregamos un recubrimiento especial. Este recubrimiento modifica el espectro de luz, permitiendo así disfrutar del calor sin el resplandor excesivo.
Instalar esto en un baño es un poco complicado, ya que los baños son lugares húmedos. Utilizamos conectores resistentes a la humedad para evitar cortocircuitos cuando hay vapor. Además, mantuvimos todo el dispositivo lo más delgado posible, de modo que pueda colocarse detrás del vidrio sin interferir con los soportes de montaje.
Algunas cosas a tener en cuenta:
Las lámparas de alta potencia generan mucho calor. Si el vidrio es demasiado delgado, la diferencia de temperatura puede causar que se agriete. Para evitarlo, siempre recomendamos usar vidrio templado o añadir una capa aislante térmica.
Y un consejo sobre la electricidad: asegúrate de que tus cables sean lo suficientemente gruesos como para soportar el aumento inicial de voltaje. No quieres que haya una caída de voltaje justo cuando más necesitas el calor.